jueves, 12 de agosto de 2010

Este año, debido al contratiempo que sufrimos en el aeropuerto de Frankfurt por la erupción del volcán islandés “no se como se llama” hemos decidido realizar un viaje más previsible..... camino de Bretaña Nerea hace tiempo que tenía en la cabeza este viaje, pero la cabeza de su “membrillo” no estaba por la labor ya que lo de conducir…… como que le cansa. Pero bueno, aquí estamos dispuestos a realizar más de 4.000 kilómetros todo por la “causa”. Así que hacemos una buena revisión al coche … y carretera.

Gasteiz - Bazouges La Perouse Hotel 'Le Manoir' en Bazouges La Perouse Tras once horas de viaje llegamos a nuestro primer destino, el hotel Le Manoir, situado en el pequeño pueblo de Bazouges La Perouse en la bretaña francesa. Llegamos a las ocho de la tarde y aún hay suficiente luz natural para ver el pueblo, tan coqueto como el hotel. Habitación del hotel Una vez registrados en el hotel dejamos las maletas en la habitación y nos bajamos a cenar ya que por estos lares, después de las nueve y media, no se sirven cenas. Así que una cena ligera a base de “Omelette y moules” regado con fresca cervecita para terminar el día paseando por el pueblo al anochecer.Anochecer en el hotel El paseo nocturno por Bazouges La Perouse fue corto pero interesante debido a la arquitectura de sus viviendas y los pavimentos adoquinados de sus calles. No por ello se le denomina a este pueblo como “Le Village aux artistes”. Hotel 'La Menoir' Esta primera impresión de la zona nos ha dado un buen augurio respecto a las vacaciones que nos esperan. Tan sólo hay que ir con la mente abierta a otras culturas y dejar lo de casa en casa.

Dinan, Dinard y Saint Malo
Bajamos a las 9:00 h. a desayunar y salimos rumbo a la costa Bretona Paseando por Dinan Este primer día de deambular por la Bretaña se lo vamos a dedicar a un pequeño trozo de la zona denominada “Côtes d’Armor”. El pueblo pesquero desde la fortaleza Su situación, encaramada sobre el río Rance, la convierte en una autentica atalaya. E iniciamos este día visitando en primer lugar el Casco Antiguo de Dinan, una ciudad de poco más de 10.000 habitantes que el entorno medieval le da la categoría que otras localidades, de más habitantes, no pueden alcanzar. Tour du Connétable A parte de su importancia como plaza militar, el trazado de sus calles y plazas que parece un laberinto adoquinado, la arquitectura de sus casas de vigas entramadas y el antiguo puerto fluvial, a los pies de la muralla, le dan el ambiente y encanto necesario para que la visita sea gratamente recordada. Musica de la época abientando las calles En esta ciudad estuvimos hasta el mediodía, en apenas tres horas nos dio tiempo de disfrutarla. Tras Dinan nos dirigimos a la costa a visitar la cercana localidad de Dinard.... y aquí estamos, 'sufriendo un poco' Aquí cambiamos totalmente de registro. Ahora toca turismo de playa. En esta localidad costera es ésta, la costa, la que le da su identidad. Se trata de un turístico núcleo donde el encanto reside en el ocio de la playa. ... otra opción de vacaciones Como anécdota comentar que Alfred Hitchcock rodó aquí escenas de la película “Los Pájaros”. Una estatua de éste en el paseo de la playa lo recuerda. Los descendientes de 'aquellos pájaros' Aquí almerzamos y después nos dimos el gusto de recorrer la playa con los pies descalzos dejando que sus aguas nos refrescase. Después del remojo abandonamos la playa y la ciudad para tomar rumbo a Saint Malo. Saint Malo también era acosada por los corsarios Sin duda de las tres localidades visitadas ésta ha sido en la que más turistas nos hemos encontrado. Esta gran ciudad fortificada era continuamente asediada por los corsarios, de ahí su amplia muralla y fortines.... a alguien le han levantado la cartera Hemos recorrido el interior de la ciudad amurallada y parte de su muralla contemplando la amplia panorámica que sobre el delta del río y la costa bretona se obtenía. casi siempre las disputas terminaban a ... Ya por la tarde regresamos al hotel en de Bazouges La Perouse. Mañana tenemos prevista la visita a Mont Saint Michael pero en vez de realizarla a primera hora, como teníamos previsto, la vamos a realizar primera hora de la tarde, siguiendo los consejos del responsable del hotel, ya que por la mañana la zona está llena de turista y apenas se puede apreciar tranquilamente esta belleza del la Comunidad de La Mancha, en la Baja Normandía.

Bayeux – Omaha Beach – Le Mont Saint Michel
Salimos de Bazouges La Perouse, con una soleada mañana de verano, hacia la localidad de Bayeux, antigua capital de la Baja Normandía. Catedral de Notre dame de Bayeux Se trata de una ciudad de pasado medieval que, al igual que ocurre con otras de la zona, aún conserva en buen estado su patrimonio arquitectónico. Molino movido por las aguas del río Aure Y pasando por esta cómoda ciudad nos acercamos a la hora de comer, pero ya teníamos planes para ello así que entramos en un supermercado de Beayeux y compramos unas ensaladas, un poco de queso y unas anchoas en aceite de oliva y para postre unas copas heladas de café…. que aguantaron frías. Como bebida una cervecita del país. Omaha beach a ras del suelo Y con el avitualla resuelto cogemos el coche y nos vamos a la playa. Pero no a una playa cualquiera. Si por la mañana hicimos turismo monumental, durante el amaiketako se iba a realizar un turismo histórico… en la Omaha Beach.Playa del Desembarco de los aliados durante la II Guerra Mundial Pues si, tiramos la manta del coche sobre “el verde manto herboso de la playa” de Omaha y sin querer faltar el respeto a los “miles de soldados que aquí perdieron la vida por las balas y granadas alemanas, hicimos nuestro particular pic-nic, algo muy común para los locales. Amaiketako en la 'Omaha beach' Tras el amaiketako una respetable siesta de media hora con la agradable brisa marina del mar mitigando y haciendo más soportable el calor del momento. La playa desde las posiciones alemanas Después, más relajados, recorrimos parte de la playa pasando por los restos de la línea defensiva alemana..., vista la playa desde arriba, y sabiendo la cantidad de soldados aliados que allí desembarcaron, uno se puede hacer una idea (siempre pequeña) de la masacre que ocurrió en la arena. Monolito en homenaje a los americanos de la 5ª Brigada de Ingenieros Especialistas Muy cerca se encuentra el Cementerio Americano y es allí donde uno se puede hacer una ligera idea de lo que ocurrió abajo en la playa. La verdad que impone tanta cruz blanca sobre el verde y cuidado manto herboso. Miles de cruces, todas con nombre y apellido Dejamos este trozo de la historia con la conciencia que nada de esto debería volver a ocurrir….. que ilusos. Tras esto las barbaries de Argelia, Vietnam, Ruanda, los Balcanes y un largo etcétera que sonrojaría a cualquiera. Hoy día la gente se divierte en la playa Ya por la tarde iniciamos la visita a Le Mont Saint-Michel, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Abadía de Mont Saint-Michel Construido sobre un promontorio rocoso, Le Mont Saint-Michel es una isla mareal, es decir, que en función de la marea alta o baja, es una isla o no. Situado en la desembocadura del río Couesnon debe su nombre a la abadía consagrada al culto del arcángel Saint Michel (San Miguel). Puente levadizo a la entrada Nos quedamos a cenar en uno de sus muchos restaurantes que alberga y cuando la noche se adueño del complejo salimos de él para deleitarnos con la vista nocturna del “islote” iluminado. Nos esmeramos en hacer un sin fin de fotografías para conseguir “una” digna de mostrar. Atardecer en Mont Saint-Michel Tras la sesión fotográfica regresamos al pequeño y tranquilo pueblo bretón de Bazouges La Perouse a pasar nuestra última noche. Vista nocturna de Mont Saint-Michel Al día siguiente cambiábamos de destino y de hotel. Y así damos comienzo a la segunda parte de este viaje. En nuestro camino al norte llegamos a la costa normanda, testigo del sangriento desembarco de las fuerzas aliadas durante la II Guerra Mundial.

Viaje a Calais con parada en Rouen
Amanece un día gris y lluvioso. Quien lo iba a imaginar después de la estrellada noche anterior, pero así son las cosas del tiempo. Típica arquitectura normanda Tras desayunar y abonar la cuenta de los tres días subimos al coche y nos dirigimos hacia Calais, pero con la intención de hacer una parada intermedia para conocer la ciudad de Rouen, capital de la Alta Normandía. Tour Jeanne d'Arc En esta ciudad, durante su dominación inglesa, fue echa prisionera Juana de Arco. Juzgada por brujería fue condenada a la hoguera y quemada viva en la, hoy día, Plaza del Mercado. En esta plaza quedan unos restos de alguna antigua edificación y además del mercado hay una iglesia modernista en honor a Santa Juana de Arco. Moderna iglesia dedicada a Santa Juana de Arco En esta ciudad hicimos el recorrido que Juana de Arco realizó desde la prisión hasta la plaza donde fue ejecutada. Interesante la arquitectura civil normanda con fachadas de madera y adobe.Casas de adobe y traviesas de madera en la Plaza del Mercado Tras la visita a Rouen retomamos el camino hacia Calais, ahora con una lluvia cada vez más intensa. Aun nos quedan más de 250 kilómetros para finalizar esta segunda etapa por las tierras de Bretaña y Normandía.

Dieppe – Eu
Como siempre, tras el desayuno, iniciamos el recorrido por la zona. En esta ocasión haremos un largo viaje hasta la localidad costera de Dieppe, situada unos 150 kilómetros al sur de Calais.Pedregosa playa de Dieppe La mañana a empezado algo gris pero a medida que avanzaba ésta los claros iban ganando terreno hasta quedar despejado para cuando llegamos a Dieppe. Lo primero que hicimos fue parar en una gran superficie comercial y parar en una conocida cadena francesa de ropa y artículos deportivos para comprar una bolsa para “los regalos y varios”. Junto a esta estaba otra cadena de alimentación así que aprovechamos para hacernos con la comida. Entre una cosa y otra nos dieron la 13:30 h. así que directos a la playa para comer……, y esta es la tercera vez en varios días que pisamos la playa. El tema empieza a ser preocupante. De nuevo amaiketako en la playa Pero bueno, las playas de la Alta Normandía no son de arena, sino de guijarros, algunos más grandes que mi mano. La ventaja es que no te pringas de arena y además como te obliga a ir calzado pues tampoco de quemas la planta de los pies. Aunque aún hay otra ventaja mayor…… hay poca gente y puedes tener un perímetro de muchos metros sin nadie a tu redonda. Así que aquí nos almorzamos y como manda la tradición, echamos la preceptiva siesta. El colchón de piedras se adaptaba bastante bien a la espalda así que sin problemas aguante más de media hora de siesta. Les Tourelles Tras ésta recogemos los bártulos y la manta y nos dimos un paseo por la vieja ciudad, entrando por la Puerta de Les Tourelles, Construida en el siglo XV, es la única que queda de las cinco que tuvo. Encima de ella, como ajeno al bullicio de la ciudad, se encuentra el Château Musée, también del siglo XV, y residencia de los gobernadores de Dieppe hasta la Revolución francesa. Con los años paso a ser una prisión y más tarde un cuartel. A principios del siglo XX fue adquirido por la ciudad transformándolo en un museo de la historia marítima y artística de Diappen. Iglesia de Saint Jacques En el centro de la ciudad, en la Plaza Mayor, encontramos la iglesia Saint Jacques, de estilo gótica normanda. Dedicada a este santo, esta enorme construcción del siglo XIII ha sido reconstruida varias veces. Hotel de Ville de Eu Y de aquí salimos hacia la cercana localidad de Eu, una de los primeros poblados normandos fundado en 996 por el primer duque de Normandía. Finalizada la visita nos volvemos al hotel, en Calais, donde cenamos y mandamos algún que otro e-mail a familiares y amigos. Vertiginosos cortados modelan esta costa Mañana será otro día dedicado, esencialmente, a las vista de los cortados y a los vestigios que aún queda de la II Guerra Mundial.

Calais y alrededores - Dunkerque
Día tranquilo … tan tranquilo que nos quedamos dormimos y casi no llegamos al desayuno. Por suerte llegamos antes que cerraran el comedor. Florido jardín del Hotel de Ville de Calais Este día lo hemos dedicado a Calais y alrededores. Del hotel, que se encuentra a las afueras, hemos cogido el coche y nos hemos acercado al centro, junto a la oficina de turismo en la Rue Royale. La suerte sigue de nuestro lado ya que en este tramo de la calle no existe regulación de aparcamiento (OTA). Hotel de Ville de Calais Así que sin la preocupación del tiempo nos encaminamos a visitar la “cité”. En primer lugar nos dirigimos hacia el Ayuntamiento, que tiene una curiosa torre con cierto aire del big-ben londinense. Una estatua de Rodin, denominada “Los Seis Burgueses” domina el pequeño jardín que tiene frente a la fachada principal. Los Seis Burgueses de Rodin En frente se encuentra un parque que alberga “El Museo Memorial de la Guerra”. Tras el paseo por el parque nos encaminamos hacia el edificio del Teatro Municipal de bella arquitectura. Retrocedemos sobre nuestros pasos y cruzamos el río para volver a la Rue Royale y tomar dirección a la costa. Solitaria torre En primer lugar nos encontramos con los restos de una torre de origen militar que sufrió las bombas de los alemanes en su invasión de Francia durante la II Guerra Mundial y más tarde le tocó las bombas de los aliados para su liberación. Muy cerca de esta se encuentra la iglesia de Notre Dame. Y ya cerca de la costa el Faro de Calais, sin servicio en la actualidad. Antiguo faro de Calais Calais es un importante puerto para los Ferrys que desde Inglaterra atracan en la costa francesa. Y se hace notar por la cantidad de británicos que pululan por aquí. Más aún, en algunas señales de tráfico recuerdan, en inglés, que ha de conducirse “por la derecha”. Pequeño puerto pesquero, al fondo un ferry Algo cansados de patear la cuidad nos decidimos por ir a comer. Tras la comida salimos de Calais hacia la cercana localidad de Guînes. Teníamos la intención de visitar una torre medieval, denominada “Torre del Reloj”, pero nos pareció más interesante la historia de la torre que el circo que han montado alrededor de ella. De aquí nos vamos a la costa, a las zonas denominadas “Cap-Gris-Nez” y “Cap-Blache-Nez”. La costa británica vista desde Cap-Gris-Nez Se trata de dos cabos que dominan la costa de Calais y la costa británica. Zona estratégica fortificada desde siglos pero que hoy día tan sólo quedan los restos de los bunker construidos a lo largo de la costa. Tuvo que ser todo un fastidio para mando alemán tener las islas británicas tan cerca y no conseguir invadirla. Costa normanda vista desde Cap-Blache-Nez Tras disfrutar de las vistas regresamos a Calais antes de que anocheciera a pasar nuestra última noche en tierras Galas. Hotel de Ville de Dunkerque Así que de nuevo con la maleta preparada y hacia un nuevo destino. Pero antes nos detendremos en Dunkerque para visitarla.